Cómo meditar

Primeros pasos con la meditación

Cómo meditarMuchas personas no saben cómo meditar o ven en ello una actividad difícil y propia de místicos. Pues bien, lo primero es saber que la meditación es un entrenamiento mental que induce a un estado de conciencia para conseguir una experiencia virtuosa. Cuando nuestra mente está serena, podemos separarnos de nuestros problemas y experimentamos mayor felicidad.

Al principio se suele confundir con la relajación y aunque están relacionadas, son diferentes. La relajación, busca aquietar mente y cuerpo, por ejemplo ante estados de ansiedad, nerviosismo, etc. Te recomiendo descargar mis relajaciones guiadas. La meditación como ya he comentado, busca además de armonizar nuestro estado, un contacto más profundo con nosotros mismos.

Quiero hacer también hincapié en que su práctica durante al menos unos minutos diarios nos va a reportarnos muchas ventajas. La ciencia moderna y la psicología, también hablan de los beneficios que reporta su práctica, tal como publicamos en el artículo “Ocho semanas de meditación pueden cambiar el cerebro” Se dice que con el solo hecho de ponernos a meditar, ya estamos generando una energía favorable aunque nuestra concentración no haya sido la mejor. Es un hábito saludable que se perfecciona con la práctica, comparable con la práctica del deporte.

La meditación ha sido siempre especialmente relevante en el budismo e hinduismo, pero podemos encontrarla también en el sufismo, rama del islam que toma a Rumi como figura protagonista y al que se le considera el primer “giróvago”, pues meditan girando sobre sí mismos, en una especie de danza. Las religiones judeocristianas lo hacen mediante la oración.

Tipos de meditación

1- Meditación basada en la experiencia y la percepción, popularmente conocidas como mindfulness (plena conciencia) muy propio también del budismo Zen o la meditación Vipassana. De todas ellas iré hablando en futuras ocasiones.

2- Meditación enfocada a un objeto determinado. Como su nombre indica, toda la atención la centramos en un objeto propuesto. En este tipo encontramos dos modalidades:

  • Contemplación (Meditación analítica): consiste en contemplar el significado de cualquier enseñanza espiritual que hayamos leído o escuchado para llegar a una conclusión o un estado mental virtuoso. Por ejemplo los rezos y mantras estarían en esta modalidad.
  • Meditación de emplazamiento: Podemos decir que esta meditación ya va al grano, porque se concentra de manera convergente en una conclusión o estado virtuoso. Por ejemplo en la compasión, en el amor, bondad , en la muerte como parte de la vida, la generosidad, etc. En algunas culturas, estos objetos virtuosos están representados en figuras, mandalas o imágenes que representan alguna virtud.

Cómo meditar

Vamos a adentrarnos con una primera toma, muy general, pero útil en cualquier caso. Ponte en una postura cómoda, preferiblemente sentado /a con la espalda recta y libre de tensiones. Cierra los ojos o mantenlos ligeramente abiertos si estás cansado /a; de esta manera evitarás dormirte.

  1. Relajación: Lo primero de todo es relajar el cuerpo, soltar la tensiones musculares visualizamos como se va relajando cada miembro del cuerpo, por ejemplo desde los pies a la cabeza. Al tiempo vamos realentizando nuestra respiración. Como te comenté, puedes descargar los audios disponibles en la web.
  2. Concentración: Nuestra mente ahora no puede estar distraída en los acontecimientos que puedan estar ocurriendo alrededor nuestro, ni estar pensando en los problemas cotidianos. Hay que estar en “el aquí y ahora” En otro artículo propuse también algunos ejercicios para practicar la concentración.
  3. Experiencia: esta fase es realmente la meditación como tal. Mientras que algunas corrientes la basan en la observación de nuestro interior, otras centran la atención en un objeto virtuoso.

De momento y para empezar, te recomiendo centrarte sólo en tu interior, en tu respiración, totalmente ajeno a tus pensamientos, como si éstos no te pertenecieran. Puedes verlos cada vez más pequeños y si te desconcentras, sin juzgarte ni frustrarte, vuelves a tu respiración.

En definitiva, hay muchas maneras de meditar, y si eres de los que necesita algo de movimiento no descartes el Yoga o Taichi. De cualquier manera esto ha sido una rápida descripción de qué es la meditación y los pasos a seguir para ello. En próximas ediciones voy a empezar a lanzar varias propuestas para que podáis empezar a poner en práctica. Pasaré por varias corrientes y algunas os sorprenderán de lo útiles y prácticas que pueden llegar a ser, ya que trabajan aspectos como la autoestima, la creatividad, crisis personales, etc. Por supuesto también las que entran más en el terreno de lo “espiritual” Sin más, hasta la próxima.

¡Dajul!

Respiración y Meditación

Base Científica de la Meditación

Estudio sobre los efectos de la respiración y meditación como base, tienen resultados muy favorables.

Meditar es sencillamente aprender a calmar la mente , analizar nuestros patrones intelectuales y transformar lo negativo en positivo. Superar las emociones que nos hacen sufrir para cambiarlas por otras que nos abran caminos para conseguir más equilibrio en nuestra vida “.

Una buena forma de empezar es centrándonos en nuestra respiración, de esta manera, conseguimos que nuestro cerebro se centre solamente en respirar, de forma que el pensamiento se hace más tranquilo y la persona se relaja y repercute para bien en nuestra vida.

No se trata sólo de respirar, hay más ejercicios que se deben realizar como las técnicas de imaginación creativa . “Consiste por ejemplo en ‘inhalar’ luz y exhalar ‘humo oscuro’ que serían los problemas”. De esta manera, nos vamos desprendiendo de los pensamientos que nos causan dolor y creamos más calma y energía positiva. Es una forma de mejorar nuestro estado de salud ya que tendemos a somatizar las emociones negativas , que son la raíz de nuestros problemas físicos.

Datos objetivos sobre la meditación

La base científica de este proceso viene explicada por la investigación llevada a cabo por el doctor Richard J. Davidson y sus colaboradores de la Universidad de Wisconsin. En este estudio, publicado en la revista ‘Psychosomatic Medicine’, participaron 14 empleados de una compañía de biotecnología que recibieron clases de meditación durante una semana y otros tantos que no lo hicieron. También se les pidió que la realizaran en su hogar durante una hora diaria seis días a la semana, con la ayuda de instrucciones grabadas en cintas de audio. Además, todos ellos recibieron la vacuna de la gripe durante ese periodo.

Davidson y sus colaboradores registraron la función eléctrica del área izquierda y frontal del cerebro que suele estar más activa cuando la persona experimenta determinadas formas de emociones positivas y una menor ansiedad.

Los investigadores midieron esta actividad cerebral en diferentes ocasiones, mientras los empleados descansaban o cuando escribían experiencias de su vida tanto negativas como positivas. También analizaron la respuesta del sistema inmunológico entre los participantes determinando el nivel de anticuerpos producidos tras la vacuna de la gripe.

Después de ocho semanas, aquellos empleados que habían practicado la meditación durante todo ese tiempo presentaban más actividad eléctrica en las áreas cerebrales relevantes y mayor nivel de anticuerpos que aquellos participantes que no habían recibido entrenamiento para meditar. El aumento de la actividad cerebral también se relacionó con el incremento de anticuerpos entre los meditantes.

“Nuestros resultados indican que un corto programa de entrenamiento para meditar, de forma no muy avanzada, muestra efectos sobre el cerebro y el sistema inmunológico y subrayan la necesidad de nuevas investigaciones sobre las consecuencias biológicas que tiene este tipo de intervención”, explica el Dr. Davidson.

Información obtenida del artículo “Pensamientos Positivos. Meditar para sanar” de A.López (Diario El Mundo) -Viernes, 22 de Agosto de 2003 –