Cómo generar las hormonas de la felicidad naturalmente

Cómo generar hormonas de la felicidad naturalmente
Generar hormonas de la felicidad ¿Cuál es el secreto?

Cuida tu interior y tendrás resultados

El verdadero secreto para generar las hormonas de la felicidad, como la oxitocina y dopamina pasa principalmente por tu conducta y por tu interior. Una de las frases más conocidas de Albert Einstein es “Preocúpate de tu conciencia más que de tu reputación”y creo que van por aquí los tiros, cuanto mejor estés contigo mismo y con los demás, tendrás más armonía y afrontarás mejor las situaciones.

Las cuatro hormonas de la felicidad

La felicidad es nuestro gran reto y el deseo principal que todos ansiamos. Químicamente hablando, hay cuatro hormonas fundamentales, cada una de ellas con unas características que pasamos a ver a continuación:

  • Las Endorminas son nuestro “analgésico natural” influyen en el dolor general y ¡sin ser un opiáceo! Se generan por ejemplo cuando colaboramos o hacemos actividades grupales enriquecedoras: cantar, bailar, trabajar en equipo, etc. Si te gusta el picante también estás de enhorabuena porque libera endorfinas, sin pasarse ¿eh? Que no sea excusa para comerte un plato de pimientos de padrón o de jalapeños.
  • La Serotonina podríamos calificarlas como el “antidepresivo natural”. Podemos generarlas cuando hacemos deporte (ejercicio aeróbico), cuando estamos al sol o cuando recordamos buenos acontecimientos que hayamos vivido. Tanto es así que en los estados depresivos cuesta más recordarlos, aún y cuando se han dado en la vida de la persona.
  • La Dopamina es la hormona del placer por antonomasia. Cuando tienes ilusiones por algo, metas personales las estarás generando naturalmente. Puedes ponerte objetivos a corto plazo si hay camino largo que recorres. La vida se disfruta a cada paso.
  • La Oxitocina se activa cuando socializamos y establecemos vínculos emocionales. Se han realizado estudios con sprays difusores de esta hormona en grupos de personas con autismo y también en otros colectivos en los que se sabe que favorece la confianza.

Nuestro mejor mapa es nuestro sistema de valores y el mayor enemigo los extremismos, que son muy limitantes. Como hemos hablando otras veces, cuídate y demuestra preocupación por los demás, esto pondrá en activo tu sistema hormonal hacia la felicidad.

¿Qué es la felicidad?

qué es la felicidad
Cuál es el secreto de las personas más felices

Responder a la pregunta qué es la felicidad es probablemente algo subjetivo, pues depende del concepto de cada uno y por ello encontraríamos tantas respuestas como personas. Sin embargo, vamos a ceñirnos a los estudios e investigaciones de la psicología moderna desglosado en unos cuantos puntos clave.

¿En qué consiste la felicidad?

  • La felicidad consiste en nuestra realización personal, esto ocurre cuando somos capaces de de conocer nuestros valores personales y aptitudes esforzándonos en sacar nuestra mejor versión.
  • La felicidad no está en tener sino en ser. Nuestra sociedad actual sufre un vacío espiritual. Buscamos permanentemente sensaciones nuevas e intensas (Comida, sexo, viajes, etc) y el abanico de posibilidades nos lo pone fácil. Esto no es malo como tal, pero parece que estamos más centrados es tener que en ser, dejando de lado nuestra propia esencia.
  • Nuestra higiene mental es determinante, cómo veo la vida y cómo pienso. Cómo analizo, cómo juzgo y mis expectativas ante la vida repercuten de lleno en nuestra autoestima.
  • Las buenas relaciones nos hacen más felices y saludables. Realmente el amor es un gran antídoto contra el sufrimiento.
  • La conexiones sociales nos benefician y la soledad es demoledora. Hay personas que necesitan sus momentos de soledad, pero esto es otra cosa. Actualmente se sabe que las personas con más vínculos son más felices y viven más tiempo (calidad mejor que cantidad). En 2017 se realizaron estudios que vinculan la soledad con el Alzheimer y otras demencias.

Como hemos comentado otras veces, la vida tiene una cara amarga y también hay una parte que es determinada por el azar, creo que esto es innegable, no todos nacemos con las mismas condiciones, ni situaciones. Con todo y con ello, nuestra actitud y lo que pongamos de nuestra parte puede ser lo que determine el peso de la balanza en favor de una vida más feliz.

En el próximo artículo plantearemos cómo conseguir generar relaciones correctas con los demás. ¡Hasta pronto!

Cómo ser felices

Cómo ser felicesCómo ser felices es la pregunta que probablemente todos nos hemos hecho alguna vez. Quizá no exista una receta única, pero a grandes rasgos si hay  algunos trucos que pueden ayudar a conseguir tan ansiada meta.

La felicidad varía entre personas en igualdad de condiciones

A lo largo de nuestra vida todos pasamos por crisis y momentos de bonanza. Sin embargo, las personas que se consideran felices suelen tener algunos puntos en común que una vez analizados, pueden ayudar a compensar las adversidades y programarnos para nuestra particular receta de felicidad.

La mayoría de las veces, basta con aplicar pequeños cambios que nos hagan ver otra realidad en la que quizás no estamos reparando. La felicidad para algunos puede llegar a ser algo extraño e inexistente y bien es cierto que hay vidas realmente duras. Resulta curioso que la depresión sea más común en países con un nivel alto de desarrollo, cuando tenemos para muchas cosas la vida “más fácil”. De igual manera nos sorprenderíamos al comprobar que personas en igualdad de condiciones tienen un “autoconcepto” muy diferentes y una visión de la felicidad y la vida también dispar. Por tanto, podemos educarnos para tratar la vida de otra manera y en consecuencia ser felices.

10 pasos para ser felices

1. Haz una lista de actividades gratificantes

Ir al cine, al teatro, jugar al fútbol, al tenis, hacer deporte o calceta, escribir un libro, pueden ser actividades saludables y reconfortantes. Cada uno tendrá sus propias aficiones y a buen seguro que si te esfuerzas puedes hacer un listado de diez actividades que te encanten. Esfuérzate si te cuestas, quizás sea un tema de ir probando, pero házlo porque puede ser un primer paso para salir de un círculo negativo.

2. Simplifica. Las pequeñas cosas a menudo nos dan más.

Disfrutar del momento y de las pequeñas cosas que van realizando. Esto te hace vivir cada instante, sin perder de vistas tus objetivos, aquellos que son realizables y dependen de ti. Es decir si tu objetivo es que te toque la lotería, puede ocurrir o no, pero no depende de tí. Si tu reto es un trabajo, una empresa, o comparte una casa, puedes programarte para ello, pero disfruta en cualquier caso de lo que ya tienes. No vivas en el futuro.

3. Aprender a ver lo positivo

Incluso las adversidades pueden tener un lado “bueno” Nos dan tablas, madurez, nos enseñan. Esto se suele ver mejor con perspectiva, pero también se puede desarrollar y educar para que dentro de la adversidad, podamos también ver otras cosas buenas que se estén dando.

4. Las malas experiencias nos hacen crecer espiritualmente.

Enlazando con el punto anterior, decir que la vida es un caminito de rosas es vivir en la utopía. Pero de nosotros depende que esas adversidades se transformen en fortaleza interior y en definitiva espiritualidad.

5. ¡Te mereces ser feliz! Créetelo

Sentirse merecedor de esa felicidad no es una cuestión de superstición, es más bien una actitud. Hacer afirmaciones a regañadientes por muy positivas que sean no ayudará, pero si lo crees estás generando una actitud que te pone en el disparadero para ser feliz.

6. Vence al miedo

A veces, necesitamos cambios en nuestra vida, pero tenemos un gran enemigo (quizás el peor de todos): el miedo está muy presente en la vida y gran parte de las veces nos imposibilita cambiar. No está de más pararnos a pensar qué nos imposibilita ser feliz: quizás tu pareja, condicionantes familiares o sociales, el qué dirán, etc. En definitiva tomar consciencia.

7. Eliminar sentimientos negativos

Para muchos, transformar los sentimientos negativos en positivos, pasa por tocar el ego. Lo cierto, es que hay determinados sentimientos que son nocivos y un obstáculo para alcanzar la felicidad. Son aquellos como el odio, la envidia, la culpa y el miedo. También alejarnos de las personas que están envueltas en todos ellos y transmiten negatividad.

8. Confiar en los demás y hacer algo por ellos

Utilizando el sentido común y la intuición, también debemos aprender a confiar en los demás para acercarnos a los demás y brindar nuestra ayuda si se presta. Hay estudios que confirman que estas acciones nos hacen sentir útiles y bien.

9. Acordarnos de los acontecimientos agradables

Traer a nuestra memoria las experiencias agradables, sin duda ayudará a compensar las adversidades. Incluso compartirlas con los demás, para recordarnos quienes somos y para esbozar una sonrisa.

10. Contactar con nuestra esencia y nuestra parte espiritual

Independientemente de tus creencias la meditación nos ayuda a conectar con nuestro interior, a parar pensamientos y a tener un momento íntimo con nosotros mismos. Aún así, no hay una regla fija, puede ser que prefieras rezar, leer poesía o escuchar algún tipo de  música.

 En cualquier caso además de claves genéricas sobre cómo ser feliz, tú y sólo tú tendrás las claves para ello. Si no lo sabes aún te tocará investigar, qué o quién te impide serlo y qué cosas pueden ayudar a que te realices.

Desprenderse del ego

Yo, me, mi, conmigo

Adiós al ego.Ayer pude asistir a un interesante charla impartida por una monja budista sobre “Cómo desprenderse del ego”. La primera pregunta es y… ¿para qué? Paradojicamente, la respuesta es, hazlo por tí mismo. No hay paz interior si quieres ser permanentemente el actor principal del reparto. Nos miramos demasiado el ombligo y cuando no sentimos la admiración y atención de los demás, nos sentimos frustrados. ¡Ops! Es momento de sacar a relucir la carrera profesional, el máster de turno, los logros conseguidos.

La humildad no es incompatible con la autoestima y esto no es algo que pase por un acto de idealismo o una charla de moralina barata. Nuestra mente, nos agradecerá tener un menor desgaste cuando sintamos la desaprobación de los demás: alguien no nos ha saludado; quizás no se dio cuenta. Hoy ensalzaron la labor de un compañero de trabajo y a ti no te mencionaron ¿Piensas qué fue suerte? Puede también que nos sorprendamos a nosotros mismos llamando pesado a alguien que cuenta su historia personal, pero no así cuando somos nosotros los que largamos el chaparrón. Los problemas de los demás siempre son más llevaderos y aconsejamos facilmente, pero amigo si lo vivimos en carne propia buscaremos la escucha y la aprobación de otros. El mejor antídoto es la empatía, incluso la ciencia incluye la ayuda a los demás en el pack de cosas que puede darnos puntos para alcanzar la felicidad. La colaboración y la solidaridad, tiene normalmente efectos positivos. No es necesario ponerse el disfraz de súper héroe, a veces las pequeñas cosas son las más necesarias.

Reconozcámoslo, somos importantes en la misma medida que los demás. Somos seres sociales y nada sería igual si fuéramos nosotros solos. La cuestíon va en una línea diferente a la de postrarnos ante los demás. Más sencillo que eso, se trata de aprender a mirar de igual a igual.

No podemos parar el egoismo de los demás, pero si el propio. Duro de trabajar pero puede merecer la pena. El exceso de ego nos lleva a pensamientos obsesivos e irreales. El gran reto, es parar la mente; STOP a los pensamientos obsesivos y destructivos, independientemente de si tienen fundamento o no. A la par, ganaremos todos ¡Toca remangarse!

¡DaJul!

El plan B puede ser aún mejor

Amóldate a la vida

Un plan B premeditado o improvisado en la vida puede ser todo un amanecer. Vuelvo en retrospectiva y mi película era otra ¡Dios esto no es lo que imaginaba de joven! Pudiera haber sido que me hubiera casado a estas alturas y haber tenido niños, llevarlos al colegio, al cine los fines de semana, y un menú especial en tal y cual hamburguesería. Pudiera haber sido astronauta, misionero, empresario, director de orquesta, Napoleón, qué se yo…

La vida es plástica, no tiene un patrón fijo, es moldeable. No descubro nada ¿Verdad? Por eso tienes la opción de adaptarte o permanecer con una postura forzada lamentando lo que no has conseguido a la fecha. No quiero decir con ésto que uno este a merced de lo que venga. Podemos luchar por lo que queremos, pero no siempre se dan los ingredientes y condicionantes necesarios para que ello. La vida tiene una parte de sorpresa que es innegable o ¿Sabes lo que va a ocurrir mañana al cien por cien? Podemos trazar un guión y ser bastante certeros, pero siempre hay un punto que no conoces y no controlas? Sin embargo , también tenemos una capacidad de adaptación que es maravillosa y lo sabes.

Súper Plan B al rescate

Fíjate por donde que si tus planes no han ido saliendo conforme a lo previsto, te puedes sorprender reinventándote y fíjate que hasta conseguirás gustarte tanto o más. Me encanta mi estilo, mi ropa informal, mis bromas, etc… Mis defectos no, por supuesto los tiraría por la borda, pero eso es otra cuestión, y hubieran estado en cualquier circunstancia. No avinagremos el carácter de forma permanente, a ratos está permitido, pero no más. Quizás no has llegado a ser el gigante de tus sueños, y ya has saboreado el sabor del fracaso. ¡Perfecto! Bienvenido a la madurez. ¿Quién quiere gigantes en un mundo de pequeños?. No renuncies a tus sueños, a veces son algo alocados, pero aparecen cada noche para darte una historia diferente y si te equivocas, mañana tendrás otros personajes.

¡Dajul!