¿Son efectivos los libros de test psicológicos?

test de psicología

Muchas personas se plantean adquirir libros de test psicológicos para encontrar respuestas a lo que son, a cómo son o a sus metas y valores personales, pero, ¿hasta qué punto pueden ayudarnos estos test?

Los test psicológicos, el mapa de la personalidad

Nada es definitivo en los test, ni rigurosamente cierto. No obstante de forma general, pueden dar una visión de cómo es la persona respecto a su conducta, carácter, personalidad, inteligencia, habilidades, etc.

Para las consultas de coaching y psicología, suele ser un buen punto de partida sobre todo cuando la persona no conoce bien sus valores personales; es decir sus puntos fuertes y debilidades tan necesarios, para emprender acciones y tomar el rumbo correcto.

En la actualidad tenemos tanta información al alcance, que puede ser que nos planteemos adquirir libros de test como método de autoconocimiento. Si ese es tu caso, cerciórate de la fuente y de su método. La mayoría de libros están orientados a profesionales, pero existen en el mercado también algunos más llevaderos para el usuario de a pie que quiere encontrar respuestas inmeditas. En la red encontrarás también propuestas online de Test como 16personalities con disparidad de criterios pero populares. Un test más profundo que puedes hacer online es el de Varrett Values, que da una información bastante completa, de manera gratuita hasta la fecha.

Valores personales

Recuerdo que al principio esto de los valores me sonaba un poco a moral o a conceptos casi religiosos. Pero realmente fue un descubrimiento descubrir que nuestro sistema de valores es tan personal como nuestra imagen, es poner en palabras nuestra manera de vivir, nuestras necesidades, retos personales en los cuatro pilares de la vida: salud, dinero, amor / sexualidad, y espiritualidad.

Es muy común encontrar personas que no conocen bien sus sistema. Quizás también nos ha podido pasar a todos que en un momento de la vida, no sabemos qué queremos ni qué decisiones tomar.

El juego de los valores es uno de los “test psicológicos” que utilizo para ayudar a conocer y hacer emerger esos valores que son la piedra angular de nuestras decisiones y metas personales en lo que se refiere a esos cuatro pilares ya mencionados.

En resumen, si estás en una etapa de conocerte mejor estos test psicológicos pueden ayudarte o mejor dicho darte pistas de cómo eres. No lo tomes todo al pie de la letra, hay pocas cosas rigurosos, contrástalo si puedes con otra persona que te conozca mejor y por supuesto con un profesional si es el caso y te está tratando.

El juego de los valores

Un sistema ameno y efectivo para el autoconocimiento

El juego de los valores es una potente herramienta de autoconocimiento. Me gusta decir “conoce tus valores y sabrás quién eres y qué quieres”. Un sistema basado en el método de Simon Dolan que parte de un juego de cincuenta y una cartas, más tres comodines y la carta raiz (la confianza).

El valor de los valores, es la confianza, con ella como compañera de viaje, puedes llegar a cualquier lado. Es por eso que en la imagen la primera carta es precisamente para ella con una brújula como emblema.

Existen tres grupos de valores de diecisiete cartas cada uno:

  • Valores Ético-Sociales: los que tienen que ver con los demás.
  • Valores Emocionales: relacionados con nuestro interior y crecimiento personal.
  • Valores Económico-Pragmáticos: aquellos que nos conectan con lo práctico y material.

Pasos

  • Se reparten al azar 5 cartas de las 51 además además de la confianza y los tres comodines. Estas cartas quedan al descubierto.
  • El resto de la baraja se va a ir descubriendo una a una para comparar en importancia con las 5 cartas sacadas al azar.
  • Si hay valores que no están en el montón, la persona indica cuáles son y se le asignan al color del comodín correspondiente.

Este sencillo método es una de las herramientas que utilizo en mis consultas de coaching online y presencial, además de uno de los más eficaces. Casi sin darse ni cuenta la persona va a ir descubriendo cuáles son sus puntos fuertes y su sistema de valores para establecer un plan de vida y un objetivo claro. ¿Te animas a descubrirlo?

Cómo encontrar nuestro verdadero potencial

NUESTRA MISION DIVINA

Todos y cada uno de nosotros, los habitantes de este planeta, somos únicos e irrepetibles. No obstante ésto, tenemos en común una misma esencia: la Esencia Divina o Alma.

Es decir, estamos constituidos de una misma sustancia que nos convierte en divinos porque esa esencia, que es invisible a los ojos físicos, es a “imagen y semejanza” del Creador. Somos hijos de un mismo Padre, el Creador Supremos del universo y de Todo lo que Existe. Por lo tanto, somos seres divinos y creadores de nuestro propio camino.

A la mayoría de la gente estos conceptos les parecen irrisorios y falsos porque aparentemente ningún ser “racional y científico” lo acepta como verdadero. Lo cual no es cierto ya que desde el principio de los tiempos los hombres más sabios consideraban la existencia del alma como algo implícito en el ser humano. Prueba de ello son los egipcios, con Hermes Trismegisto, creador de los principios universales, en la Grecia Antigua Platón en sus escritos menciona constantemente la existencia de mundos superiores, la existencia del alma, en la época moderna Einstein, Edison,etc.

Somos creadores de nuestro destino y el único requisito para forjarlo conforme a nuestras ideas es que nos lo creamos. Es como una maraña de palabras; creamos lo que creemos. Si tenemos la convicción de que eso es posible y cierto lo lograremos, si creemos que puede ser pero no estamos muy convencidos el Universo nos responderá de la misma manera.

Si realmente lo creemos firmemente y llevamos a la práctica las acciones congruentes con esa creencia, sin ninguna duda tendremos éxito.

El Universo, tal como lo plantea la física cuántica, actúa conforme a lo que pensamos,decimos y hacemos. Es un campo de potencialidad pura que espera que lo llenemos con nuestros más sanas intenciones. Esto es lo que nos conviene, porque si lo impregnamos de dudas, miedos y creencias negativas, nos responderá de igual modo. Esto es conforme a una ley universal; recibimos lo que damos, las vibraciones iguales se atraen.

Nuestro ADN es exclusivo, nadie tiene uno igual a nosotros. Es la Cédula de Identidad Universal. Lo que nos identifica en el campo energético, por ello la energía individual que irradiemos en el espacio volverá al creador, cada uno de nosotros, irremediablemente. El Universo no se equivoca , siempre vuelve al origen, a veces multiplicado, como el enfado, la ira y el resentimiento.

En esa cédula identificatoria también tenemos grabados nuestros compromisos como seres espirituales.Uno de ellos es la misión que cada uno de nosotros trae al planeta con el objetivo de realizarse individualmente y de colaborar con ello al progreso planetario.

La mayoría de nosotros tenemos un velo muy extenso que no sólo nos impide recordar nuestra misión, sino recordar que somos seres eternos, que vivimos varias vidas, que el objetivo de ellas es que evolucionemos y que esa evolución debe coadyubar a la evolución de la Tierra.

Hemos venido a éste planeta muchas veces pero la materialidad nos ha envuelto en capas y capas de sopor que nos impide ver nuestro verdadero ser, potente y poderoso, capaz de “caminar sobre las aguas” y de hacer “obras más grandes que las mías”.

A pesar de ello, a través de las distintas encarnaciones hemos ido modelando y perfilando nuestra tarea divina. De una u otra manera, durante siglos, nos hemos ido inclinando hacia ella. A veces más y otras menos porque nos hemos visto arrastrados por la superficialidad y el desconocimiento de tan sagrada tarea.

Si supiéramos que hemos hecho un voto de cumplimiento de ese trabajo, por lo menos intentaríamos averiguar cual es. Lo más increíble es que generalmente ya lo sabemos, pero ignoramos que ya lo sabemos.

La misión de vida es una profesión, actividad o tarea que siempre tendemos a hacer, aunque nadie nos la pague, o no esté relacionada para nada con nuestro trabajo actual.

Es aquello para lo cual estamos preparados aunque no hayamos estudiado o practicado demasiado. Nos apasiona hacerlo y siempre cuando tenemos oportunidad nos ofrecemos a realizarla.

La mayoría cree que no es posible ganar dinero con lo que nos gusta. Pero es justamente al contrario; si ganamos dinero con lo que nos gusta poco o nada, cuanto más ganaremos haciendo lo que más nos gusta.

Artículo y reflexión enviado por Marta Nelly (Encontrar nuestro verdadero potencial)