Enganches emocionales

dependencia emocionalCuando la obsesión por el otro nos lleva a humillarnos

Probablemente, a muchos de nosotros / as, nos han ocurrido enganches emocionales que no llevan a ninguna parte, pero que sin embargo, nos obcecamos en mantener situaciones que llegan a humillarnos, sacrificando tiempo y dando todo a cambio de nada.

No hablo desde el punto de vista de la psicología, pues no soy profesional de ello, hablo desde la opinión o la experiencia personal de algo que atañe especialmente a las mujeres, pero desde luego también a los hombres y se traduce siempre en una falta de autoestima.

Lo cierto, es que a veces mantenemos relaciones que sabemos perfectamente que no van a llevar a buen puerto, pero no sabemos cortarlo o sencillamente no queremos porque nos engañamos a nosotros mismos a cambio de una falsa ternura.

Quizás, si has llegado hasta aquí, es porque te estás cuestionando algo y eso es buena señal. Seguramente antes habrás creído tantas veces, que la otra persona cambiaría, pero lo cierto es que raramente lo hacen cuando se sienten con el control de la relación de amistad, de pareja o de lo que sea. ¿Crees que renunciarán fácilmente? Seguramente no. Si lo hacen sería porque han sido capaces de reflexionar, cosa poco probable y acudir a un profesional.

Alguien puede pensar que es problema del que no pone límites y en cierto modo es verdad. No obstante hay personas especialmente egoístas, narcisistas y dominadores. Esto es un gran probema de fondo que si no estás hábil, te afectar de lleno. Suelen ser personas que sólo hablan de sí mismas, te pedirán tu apoyo permanentemente, pero te darán poco a cambio. Cuando intentes hablarles de lo que te afecta, le quitarán importancia o incluso te harán sentir culpable, te escucharán poco. Para ellos o para ellas es secundario frente a lo que les atañe a ellos. No esperes un abrazo, ni comprensión alguna en la mayoría de los casos.

Suele confundir también los brotes de pequeños detalles que harán que te engañes y te digas a ti mismo /a que te quiere, pero no será así. El tiempo seguirá pasando, mientras pienses que no encontrarás nadie como ella o como él. Hazte un listado a diario de los detalles que te hacen sufrir y quizás puedas llegar a la conclusión de que lo mejor que te puede pasar es no dar con una persona similar.

Yonquis del móvil – Soluciones

Yonquis del móvil

Cada vez son más personas las que entran en el grupo de los denominados “Yonquis del Móvil” debido a las innumerables utilidades que se han ido incorporando en estos dispositivos.

Realmente, el uso de la tecnología tiene grandes ventajas en nuestra vida cuando se utiliza bien. La posibilidad de estar conectados con las personas de nuestro entorno, de contactar con otras para intercambiar opiniones, obtener información, utilidades  para  controlar nuestra salud, etc. Todo ello nos abre un campo de posibilidades tremendo, más teniendo en cuenta que solamente estamos aún en la punta del iceberg de esta nueva revolución industrial.

¿Somos Yonquis del móvil?

El problema empieza cuando la vida real no se separa de la “virtual”. Sirva de ejemplo cuando permanentemente miramos los servicios de mensajería para ver si han enviado algo nuevo, en los casos que fotografiamos y subimos todo a las redes sociales, el enganche excesivo que tenemos con ese juego recién descargado, etc. Si te has visto reflejado en alguna de estas situaciones, amigo tienes un problema.

Ya tenemos en el argot nuevas palabras que están directamente relacionadas con este tipo de dependencia. Por ejemplo “phubbing” hace referencia a esa escena que todos hemos vivido cuando alguien está absorto en su teléfono y ajeno a la conversación del acompañante o grupo. También “nomofobia”, cuando desencadenamos pánico al vernos si teléfono por cualquier motivo.

Síntomas y Soluciones

Parece que una de las síntomas más habituales en las casos extremos, es el nerviosismo, taquicardia, sudor, insomnio. Es decir síntomas muy similares a los que padecen las personas con dependencia a determinadas drogas o alcohol.

Los psicólogos se están encontrando con este nuevo problema sobre el que no existe una receta muy clara; más teniendo en cuenta que estamos viviendo el auge de las comunicaciones y la tecnología como un hecho determinante en nuestra sociedad, que ya no cabe marcha atrás y que por ello aún es difícil comprender cuales son los límites de este fenómeno “novedoso”.

Lo primero es conseguir ser conscientes y reconocer esa dependencia. Gran parte de las  veces, cuando no es extrema, se puede controlar. Poder dejar el móvil a un lado mientras estás en otro contexto que precisa de tu atención se puede hacer. Parte del problema, puede pasar por adaptarnos al manejo de las redes con mayor madurez y comprender que la respuesta a un mensaje o una llamada no tienen que ser inmediata, que no es necesario fotografiar todo y colgarlo (disfrutar del entorno y del momento sin más) y que se puede estar solo, en contacto con uno mismo sin estar permanentemente a la espera de alguna información de última hora.

Si estás inmerso en la sintomatología que acabo de comentar sobre dependencias y ni por asomo puedes controlarlo, empieza a plantearte la opción de un especialista. Algunos casos severos, se están derivando ya incluso a clínicas que gestionan retiros de aislamiento para ayudar a “superar el mono”.

Finalmente y ya para terminar, vuelveo a recalcar que la tecnología tiene un fin y unas posibilidades que bien utilizadas pueden abrirnos muchísimas puertas. Pero por favor, hay algo maravilloso que es nuestro interior y el de las personas que te rodean. El mejor antídoto es cuidar nuestras relaciones personales, nuestra salud física y mental. Podemos dedicar tiempo también a meditar para disfrutar más de la vida y utilizar así las herramientas que el ser humano es capaz de desarrollar para servirnos y no al revés.

Hiperactividad – ¿Cómo tratarla?

¿Cómo abordar la hiperactividad en niños?

hiperactividadTengo un niño, que no para nunca, y alguna compañera de trabajo me ha dicho que tal vez sea “hiperactivo”.
¿Podríais explicarme como es un niño de estas características y que se puede hacer para ayudarle?
Gracias y enhorabuena por vuestra página web.

RESPUESTA: Los niños hiperactivos no paran ni un momento, no son capaces de centrar su atención en una misma actividad durante un tiempo concreto, se muestran sumamente irritables y desobedientes… Son algunas de las características de los niños con un déficit de atención e hiperactividad. A continuación te damos las claves para saber si tu hijo lo es.
Todos los padres estamos de acuerdo en que nuestro hijos son mucho más movidos de lo que lo éramos nosotros a su edad. Es algo inherente a una sociedad modernizada como la nuestra. Sin embargo, eso no debe enmascarar un trastorno que afecta al 5% de la población infantil: el síndrome de déficit de atención con hiperactividad.

Identificar la hiperactividad

Ser paciente con un hijo demasiado movido no es fácil, aunque no todos los niños así presentan el mismo problema. “Lo primero que es importante aclarar es que un niño puede ser hiperactivo por muchísimas causas y eso no ha de ser necesariamente un trastorno neurológico. Puede ocurrir que el niño no tenga demasiado claro cuáles son los límites y las normas a seguir, o puede ser que se trate de un pequeño que esté viviendo un problema importante en su hogar y eso le lleve a un cierto desequilibrio emocional que le haga comportarse de ese modo.”

En esos casos y, aunque puede ser conveniente hacer un seguimiento del niño para que su problema no derive hacia algo más serio, la mayoría de las veces la situación cede por sí sola. En cambio, cuando existe un trastorno por déficit de atención, existe también una alteración neurológica que es preciso tratar. No se sabe con certeza cuáles son las causas que lo ocasionan, pero sí que hay una base biológica y probablemente genética.
Una de las claves que te ayudarán a saber si tu hijo tiene o no este trastorno es conocer cómo se comporta en lugares diferentes. Los niños con trastorno de déficit de atención tienen siempre el mismo comportamiento, se encuentren donde se encuentren. En cambio, si tu hijo se comporta de manera muy dinámica y nerviosa en casa pero en el colegio su conducta es normal, lo que ocurre es que con su familia se toma “demasiadas confianzas”.

El trastorno por déficit de atención con hiperactividad se caracteriza por:

· Mayor incidencia en niños que en niñas. No se conoce el porqué, pero más de la mitad de los afectados son niños. De hecho, y según aseguran los expertos en el tema, todos los trastornos de aprendizaje y de conducta son más frecuentes en varones.

  • Neurotransmisores alterados. En nuestro cerebro existen una serie de sustancias llamadas neurotransmisores y, en los niños con déficit de atención con hiperactividad, algunos de ellos se encuentran alterados. Eso es lo que les hace diferentes a los demás niños de su edad. “El desequilibrio de estos sistemas se manifiesta sobre todo en las áreas cerebrales encargadas del control de la conducta. Por eso, los niños afectados no pueden autocontrolar sus movimientos y actitudes”.
  • Actividad incontrolable. No todos los niños con este trastorno son hiperactivos, pero sí una gran parte de ellos. Curiosamente, suelen ser las niñas con déficit de atención las que menos actividad incontrolada presentan, con lo cual en ellas es mucho más difícil de detectar, porque se les suele disculpar diciendo que es despistada. Cuando el niño sí es hiperactivo, tiene una actividad física permanente e incontrolada, no puede parar de moverse, cambia continuamente de tarea y no es capaz de fijar su atención en un objeto.
  • Base hereditaria. Con mucha frecuencia, el padre o la madre del niño, o algún otro familiar cercano ha padecido este trastorno y, aunque años atrás no se diagnosticaba fácilmente, ellos si pueden recordar y referir al especialista que de pequeños “eran niños muy movidos”. Eso significa que en ciertas personas puede haber una predisposición hereditaria.

Si tu hijo tiene estos síntomas, lo mejor sería que lo llevases a un especialita, un psicólogo infantil, para que os ayude.

Joaquina
¡¡¡Mucha suerte!!!

Cómo ser felices

Cómo ser felicesCómo ser felices es la pregunta que probablemente todos nos hemos hecho alguna vez. Quizá no exista una receta única, pero a grandes rasgos si hay  algunos trucos que pueden ayudar a conseguir tan ansiada meta.

La felicidad varía entre personas en igualdad de condiciones

A lo largo de nuestra vida todos pasamos por crisis y momentos de bonanza. Sin embargo, las personas que se consideran felices suelen tener algunos puntos en común que una vez analizados, pueden ayudar a compensar las adversidades y programarnos para nuestra particular receta de felicidad.

La mayoría de las veces, basta con aplicar pequeños cambios que nos hagan ver otra realidad en la que quizás no estamos reparando. La felicidad para algunos puede llegar a ser algo extraño e inexistente y bien es cierto que hay vidas realmente duras. Resulta curioso que la depresión sea más común en países con un nivel alto de desarrollo, cuando tenemos para muchas cosas la vida “más fácil”. De igual manera nos sorprenderíamos al comprobar que personas en igualdad de condiciones tienen un “autoconcepto” muy diferentes y una visión de la felicidad y la vida también dispar. Por tanto, podemos educarnos para tratar la vida de otra manera y en consecuencia ser felices.

10 pasos para ser felices

1. Haz una lista de actividades gratificantes

Ir al cine, al teatro, jugar al fútbol, al tenis, hacer deporte o calceta, escribir un libro, pueden ser actividades saludables y reconfortantes. Cada uno tendrá sus propias aficiones y a buen seguro que si te esfuerzas puedes hacer un listado de diez actividades que te encanten. Esfuérzate si te cuestas, quizás sea un tema de ir probando, pero házlo porque puede ser un primer paso para salir de un círculo negativo.

2. Simplifica. Las pequeñas cosas a menudo nos dan más.

Disfrutar del momento y de las pequeñas cosas que van realizando. Esto te hace vivir cada instante, sin perder de vistas tus objetivos, aquellos que son realizables y dependen de ti. Es decir si tu objetivo es que te toque la lotería, puede ocurrir o no, pero no depende de tí. Si tu reto es un trabajo, una empresa, o comparte una casa, puedes programarte para ello, pero disfruta en cualquier caso de lo que ya tienes. No vivas en el futuro.

3. Aprender a ver lo positivo

Incluso las adversidades pueden tener un lado “bueno” Nos dan tablas, madurez, nos enseñan. Esto se suele ver mejor con perspectiva, pero también se puede desarrollar y educar para que dentro de la adversidad, podamos también ver otras cosas buenas que se estén dando.

4. Las malas experiencias nos hacen crecer espiritualmente.

Enlazando con el punto anterior, decir que la vida es un caminito de rosas es vivir en la utopía. Pero de nosotros depende que esas adversidades se transformen en fortaleza interior y en definitiva espiritualidad.

5. ¡Te mereces ser feliz! Créetelo

Sentirse merecedor de esa felicidad no es una cuestión de superstición, es más bien una actitud. Hacer afirmaciones a regañadientes por muy positivas que sean no ayudará, pero si lo crees estás generando una actitud que te pone en el disparadero para ser feliz.

6. Vence al miedo

A veces, necesitamos cambios en nuestra vida, pero tenemos un gran enemigo (quizás el peor de todos): el miedo está muy presente en la vida y gran parte de las veces nos imposibilita cambiar. No está de más pararnos a pensar qué nos imposibilita ser feliz: quizás tu pareja, condicionantes familiares o sociales, el qué dirán, etc. En definitiva tomar consciencia.

7. Eliminar sentimientos negativos

Para muchos, transformar los sentimientos negativos en positivos, pasa por tocar el ego. Lo cierto, es que hay determinados sentimientos que son nocivos y un obstáculo para alcanzar la felicidad. Son aquellos como el odio, la envidia, la culpa y el miedo. También alejarnos de las personas que están envueltas en todos ellos y transmiten negatividad.

8. Confiar en los demás y hacer algo por ellos

Utilizando el sentido común y la intuición, también debemos aprender a confiar en los demás para acercarnos a los demás y brindar nuestra ayuda si se presta. Hay estudios que confirman que estas acciones nos hacen sentir útiles y bien.

9. Acordarnos de los acontecimientos agradables

Traer a nuestra memoria las experiencias agradables, sin duda ayudará a compensar las adversidades. Incluso compartirlas con los demás, para recordarnos quienes somos y para esbozar una sonrisa.

10. Contactar con nuestra esencia y nuestra parte espiritual

Independientemente de tus creencias la meditación nos ayuda a conectar con nuestro interior, a parar pensamientos y a tener un momento íntimo con nosotros mismos. Aún así, no hay una regla fija, puede ser que prefieras rezar, leer poesía o escuchar algún tipo de  música.

 En cualquier caso además de claves genéricas sobre cómo ser feliz, tú y sólo tú tendrás las claves para ello. Si no lo sabes aún te tocará investigar, qué o quién te impide serlo y qué cosas pueden ayudar a que te realices.

Juego de percepción

Conocer el funcionamiento de la percepción puede ayudarnos a conseguir nuestras metas

Juego de percepción
¿Ves una joven o una anciana?

Siguiendo la línea de las Semanas anteriores, y puesto que nos habéis comunicado que estos JUEGOS os gustan mucho, y sobre todo que os son muy útiles para conoceros mejor, vamos a daros otro más, cuya finalidad, si estás bien atento, es enseñarte a conseguir lo que deseas a través de este sencillo juego de percepción.

Percepción y Creencias

Nuestras creencias afectan a nuestras percepciones, que a su vez crean nuestra experiencia. Nuestras creencias actúan como filtros que permiten que únicamente cierto tipo de información impregne nuestra mente. Percibimos la vida, a través de dichos filtros; vemos la vida a través del prisma de nuestras creencias.

Empecemos el Juego

  • Mira a tu alrededor ahora mismo y fíjate en todo lo que sea de color azul.
  • Cierra los ojos y haz una lista mental, de todas las cosas que has visto de color azul; a continuación abre los ojos y mira a tu alrededor para ver si te has dejado algo.
  • Ahora vuelve a cerrar los ojos. Sin esforzarte en exceso, y recuerda todas las cosas que hay de color amarillo.
  • Abre los ojos y mira a tu alrededor ¿Te has dejado algo? Es probable que no hayas percibido nada amarillo, en el entorno porque estabas buscando objetos de color azul.
  • Los objetos amarillos eran plenamente visibles mientras buscabas los azules, pero probablemente no los viste porque tenías la atención enfocada en otra parte. Lo mas probable es que encuentres aquello que buscas.

Si crees que algo es verdad, percibirás la vida desde esa perspectiva.

Si crees por ejemplo, que tu infancia fue infeliz, cuando rebusques en tu pasado solo encontrarás pruebas que apoyen esa creencia. Aunque de niño también hayas vivido momentos de felicidad, el hecho de que creas que tu infancia fue desgraciada te impedirá recordarlos.

Si crees que recibes amor, que estás seguro y bien cuidado, percibirás todas tus experiencias bajo esa luz. Si tus creencias se basan en el miedo, la sospecha y la duda, por muy buena suerte que tengas en la vida, estarás lleno de desconfianza y temor.

SIGAMOS CON EL JUEGO…

Piensa ahora en tu reloj. Sin mirarlo, recuerda que apariencia tiene. ¿Es digital o tiene manillas? ¿Cómo son las manillas? ¿Tiene dos? ¿De que color son? ¿Tiene números árabes, romanos o simples líneas para señalar las horas? ¿Dónde están los números o líneas, en la posición 3, 6, 9, 12, o en todas las horas? ¿Hay algo escrito en su superficie? ¿Qué es lo que dice? ¿Figura en alguna parte el nomnre del fabricante? ¿Cuál es? ¿De qué color es? ¿Tiene fecha?…

Mira tu reloj más de cerca. ¿Te has dejado algo?. Ahora vuelve a retirar la vista de él. ¿Qué hora es?.

A pesar de que has estado mirando el reloj, es muy probable que no sepas la hora que marca. Probablemente miras a tu reloj muchas veces al día. Pero aún así es muy probable que no recuerdes su aspecto, porque cuando lo miras lo único que te interesa es saber la hora, y cuando has estado mirando tu reloj, hace un momento, tu única intención era observar su aspecto, no saber la hora.

Una vez más, tu percepción se limita a aquello que buscas; sin embargo en la vida experimentarás y verás aquello en lo que creas.

Ponte las metas que desees, y si de verdad crees en ellas, y de verdad quieres conseguirlas, TÚ PUEDES HACERLO.

Un saludo y hasta la próxima Semana.
Joaquina