Huele a libertad

Huele a libertad

No sé qué es ni a qué huele la libertad exactamente o de qué depende. No me refiero a la libertad política que bien es cierto que resulta determinante, cuando naces en un país que carece de ella. Hoy quiero hablar de la libertad personal, lo que nos hace sentirnos auténticos y plenos.

Me resultaba curioso es cuchar esta expresión hoy en uno de mis compañeros de trabajo, el día que se jubilaba un miembro del equipo: “¡huele a libertad!” exclamaba y felicitaba al tiempo en un día que se supone especial para esta persona.

Ocurre en ocasiones que te gustaría romper con todo porque sientes el peso de la rutina. Los días parecen ser un calco el uno del otro, cada uno con su película. Si tienes familia todo gira entorno a una vida en común monótona y sientes que te falta espacio. Si estás solo porque echas de menos compartir tu tiempo con otras personas.

Existe un vacío, un pozo insaciable e imposible de llenar. Las obligaciones, o las expectativas no cumplidas nos atraen a suelo por un “efecto gravedad”, parece que nos pesa todo y cuesta mover los pies de la tierra.

Es entonces cuando nos cuesta encontrar el sentido y el rumbo y el sentido a todo. Ansiamos saber a qué huele la libertad pero ni siquiera sabemos cómo alcanzarla. Puede ser que seas de los que no se complique ni cuestiona demasiado las cosas, lo cual puede ser ventajoso, pero quizás también llegues a aceptar la rutina como parte del juego sin ser consciente de que estás anclado al abismo.

La cuestión es que a veces no son ni tan siquiera los factores externos los que nos atan. Muchas veces tenemos un condicionante interno, algo mucho más profundo en nuestro ser que nos nubla la visión de nuestra naturaleza, de lo que queremos.

¿Qué es para vosotros la libertad? ¿Qué os hace sentir libres? Me pregunto cuántas personas saben responder con rotundidad lo que les llena en la vida y si lo sabe qué le impide llevarlo a cabo. ¿Es necesario esperar a jubilarse para ser libres? ¿Es necesario esperar a que los niños crezcan? ¿Hay que esperar a tener una pareja?

Quizás todo pasa por un buen plan, por trazar una hoja de ruta. Se hace necesario conocer nuestros valores personales, por priorizar y establecer pequeñas metas antes de llegar a la meta final.

No sé, querido lector si estás en fase de cuestionarse todo. Si es el caso, bienvenido al club. Quien más quien menos, ha tenido esa sensación en algún momento de su vida y ser consciente de ello es un primer paso para romper con esa rutina que muchas veces es fruto de nuestra insatisfacción personal. Empieza hoy a configurar tu plan.

Gracias por leernos. Si lo deseáis podéis enviarnos vuestras opiniones al videoblog. Hasta pronto.