Nunca es tarde

El tiempo: nunca es tarde
Nunca es tarde para realizar un sueños

El sentido de tu vida

Según vamos cumpliendo años, se agudiza la sensación de que muchas puertas se nos van cerrando y creer en el casi eslogan o mantra “nunca es tarde” parece más bien un consuelo que se nos lanza a modo de palmadita en la espalda y que no siempre digerimos con buen gusto.

Bien, no quiero tampoco caer en la palabrería fácil, porque soy de los que piensa que los extremos se tocan. Me gusta decir que debemos permanecer con los pies en la tierra pero con la mirada al horizonte.

Me explico con el ejemplo; si llegado el caso tenemos noventa años y queremos jugar en la los Angeles Lakers de la NBA, improbable que lleguemos, salvo que la ciencia tenga la manera de mejorar nuestro físico. Quizás, si mi pasión es el baloncesto, puedo encontrar alternativas como comentar partidos en un blog, entrenar un equipo juvenil o simplemente disfrutar de los partidos de mi equipo entre amigos. Un segundo plan, siempre está bien tenerlo.

Tú experiencia es un valor

La vida está llena de momentos buenos y malos, de fracasos, de objetivos alcanzados, de decisiones importantes. No nacemos con una bola de cristal, seguimos nuestra brújula interna, nos asaltan imprevistos e influencias ajenas que a veces nos dificultan llegar a donde queremos o nublan nuestras verdaderas pasiones.

En mi opinión, estamos en constante aprendizaje. Creo en el Karma, pero obviamente no tienes por qué estar en este marco de creencia. Lo cierto es que desde que nacemos nuestras experiencias nos van forjando el alma, la mente y nuestra personalidad. Esta madurez es el mayor de los activos y te dará una visión única para entender y ayudar a otras personas que hayan vivido cosas similares.

¿Sabes lo que quieres?

No hay un manual objetivo y único que nos de la hoja de ruta para alcanzar sueños; bueno en realidad si lo hay, pero es único y personal. Sólo lo tienes tú y nadie más. Puede ocurrir que tengas claro lo que quieres o puede ocurrir justo lo contrario, que te la incertidumbre te inunde.

Para el primer caso, es cuestión de trazar y diseñar tu camino y los pasos que tienes que ir cubriendo. Si sabes que quieres aprender un instrumento, puedes empezar por apuntarte a unas clases o ver tutoriales, por programar tus horas de estudio, tus ensayos. Puedes establecer pequeñas metas e incluso pequeños premios cada vez que vayas completando cada una de estas paradas.

Pero, ¿por qué cuento todo esto? Sencillamente porque a medida que crecemos y nos hacemos mayores, si nuestras expectativas no se han visto satisfechas, vamos agrandando un vacío interior y una sensación de fracaso que nos resulta difícil de llenar, pero aquí vuelvo nuevamente a la frase hecha “nunca es tarde” Pon en marcha tu plan de acción vocacional.

Ejercicio para conocerse

Pero puede ocurrir también que no sepas ni qué quieres. Más que nunca debes recordarte y partir de la idea de que tu vida tiene un valor incalculable en experiencia. Probablemente hayas sacrificado muchísimas cosas, pero no resulta suficiente, necesitas algo que te llene.

Voy a contarte un pequeño truco que puede ayudarte y es simple; escribir de puño y letra. Cuando escribimos sobre el papel, aflora todo lo que hay en nuestra mente subconsciente, déjate llevar por lo que te salga cada día.

Piensa en las cosas que hacías de pequeño, de joven y a las que fuiste renunciando, pregúntate qué cosas valoras, también si eres más emocional o más racional. ¿Eres una persona introvertida o extrovertida? Anota comportamientos, gustos, patrones que repites ¿Haces siempre las mismas cosas?

Deja que el bolígrafo te lleve poco a poco a las respuestas, haz cosas diferentes. Prueba si lo deseas con algún test de personalidad o hasta con la carta natal, a veces dan buenas pistas y nos sitúan en un punto de partido. El tema es que aunque no lo sepas, debes de trazarte una hoja de ruta para ir descubriendo, porque nunca es tarde y porque tu puedes. Tu vida siempre tendrá un sentido, aunque no lo veas.

Si te ha gustado este artículo te invito a seguir las redes sociales o suscribirte en el boletín de noticias.