Amar prolonga la vida

amar prolonga la vida

Amar prolonga la vida porque afecta de forma positiva a todas las facetas de la misma. No me refiero solo al amor de pareja y tampoco pretendo en este artículo dar una charla moralista, pues me baso en hechos científicos. Somos seres puramente sociales y la manera en que construyamos las relaciones personales y cómo cuidemos nuestro interior tendrá un efecto dominó sobre nuestra felicidad. Las relaciones tóxicas nos agotan y nos llevan a enfermar, sin embargo, cuando esas relaciones son equilibradas, cuando participamos en grupo, ayudamos y dejamos que nos ayuden, etc, estamos generando bienestar, mejorando nuestra salud y probablemente alargando nuestra vida.

Un psiquiatra norteamericano llamado Robert Waldinger realizó un estudio a grupos de población de distinto ámbito y estatus social durante más de setenta y cinco años. La conclusión final del estudio es que efectivamente las buenas relaciones nos hacen más felices y saludables. Este estudio se desglosó en tres puntos muy claros:

  • Establecer lazos con los demás nos beneficia, mientras que la soledad mata. Suena fuerte, pero este estudio concluye que en la mayoría de los casos la soledad es tóxica, porque nos hace más propensos a enfermar y se relaciona con demencias y Alzheimer.
  • Es más importante la calidad de los vínculos que la cantidad. La cuestión es cómo de sanas o conflictivas son esas relaciones.
  • Una buena relación se basa en la complicidad y el compañerismo. El estudio también concluyó que el saber que puedes contar con el otro preservan mejor su memoria que aquellas que no confían o saben que no pueden contar con la otra persona.

Por tanto, amar no es una cuestión de moralina tampoco de idealizar ni empalagar con algunos tópicos que han proliferado en tiempos. Es frecuente cuando entramos en una crisis personal o de salud que se revalorice esa necesidad de amar y ser amados. También en los casos de personas que están a punto de morir, añoran haber dedicado más tiempo al cuidado de esas relaciones, a aspectos quizás más espirituales. Amar prolonga la vida, nos hace mejor personas y más felices.