Cómo tratar la eneuresis

Esta semana  nuestra psicóloga responde a la pregunta de una lectora sobre cómo tratar la eneuresis. Tengo un niño de 5 años, que aún muchas noches se hace pis en la cama, y la verdad es que me gustaría saber ayudarle. Somos de un pueblo, donde no tenemos psicólogos cerca, y creemos que ustedes nos podrían dar una orientación.
Muchas gracias anticipadas por su ayuda.

¿Qué es la eneuresis?

La enuresis es definida por los estudiosos como “el paso involuntario de orina durante la noche, en ausencia de lesiones orgánicas que justifiquen tal descontrol…”. Se refiere, por tanto, a la incapacidad de retener la orina durante la noche.

La enuresis no es algo de preocupar en la mayoría de los casos, y no conviene que hagamos de ello un gran problema. Sin embargo, si está en nuestras manos, hemos de poner los medios necesarios para que el niño deje de hacerse pis lo antes posible, aún cuando sea cierto que muchos casos se corrigen con la edad.

¿Qué causa la eneuresis?

Entre las causas de mayor incidencia se encuentra la de una “capacidad funcional de la vejiga disminuida”. La capacidad funcional de la vejiga es notablemente inferior en los niños que se hacen pis en la cama, que en aquellos que no se lo hacen. Es decir, un niño que se hace pis en la cama, para evacuar la misma cantidad de orina necesita ir al cuarto de baño durante el día, un número mayor de veces que va el niño que no se hace pis en la cama. No es que el niño enurético produzca más orina, sino que ante cantidades de orina semejantes tiene que ir al baño muchas más veces.

Consejos para tratar la eneuresis

No es aconsejable restringir la ingestión de líquidos, ya que aparte de que esto es difícil de cumplir para muchos niños, además, cuando se consigue, generalmente no funciona, es decir, el niño sigue haciéndose pis. Con este sistema lo que realmente hacemos es privar al niño de una serie de sensaciones y mecanismos que le van a ser necesarios para conseguir un control total de esfínteres.

El hecho de levantar al niño por la noche para que haga pis, aparte de incómodo para los padres, tampoco es muy útil. El principal inconveniente es que cuando despertamos al niño lo hacemos independientemente del grado de necesidad que éste experimenta del ir al cuarto de baño y del grado de presión de orina en la vejiga, con lo cual, no le damos las oportunidad para que llegue a asociar las señales internas causadas por una vejiga repleta con el despertar causado por tales sensaciones.

RECORDEMOSLO si levantamos a horas fijas a nuestros hijos a lo mejor conseguimos que el niño no se mee esa noche, cosa que no siempre ocurre, pero, interferimos en el desarrollo de los mecanismos de despertarse provocados por las sensaciones internas de “ganas de hacer pis”.

Si el niño durante las 14 o 15 horas que pasa despierto necesita ir 7 u 8 veces al cuarto de baño, significa que la capacidad funcional de su vejiga excede muy poco a las 2 horas, pero la gran mayoría de los niños duermen más de 8 horas, lo cual quiere decir que necesitamos incrementar grandemente tal capacidad para que pueda retener la orina de toda la noche, el método más sencillo para conseguir esto es el que desarrollamos a continuación:

Sabemos que las paredes de la vejiga van dando de sí en la medida en que la cantidad de orina que entra en ella aumenta. Pues bien, podemos intentar provocar una mayor producción de orina mediante un método muy sencillo: animar al niño a beber mucho más de lo que habitualmente bebe y animarle a que de forma gradual y progresiva intente contener durante el día las ganas de hacer pis.

Para animarle a retener gradualmente y posponer la visita al cuarto de baño podemos establecer una serie de juegos -a todos nos es familiar el hecho de que cuando distraemos la necesidad de orinar, hasta cierto punto, parece olvidársenos- premios, etc.
En algunos niños, los esfínteres no son lo suficientemente fuertes, por lo que será necesario que realice una serie de ejercicios destinados a su fortificación. Estos ejercicios consisten fundamentalmente en:

a) Animarle a retener las ganas de hacer pis, como ya hemos señalado antes.
b) Una vez que empieza a orinar, animarle a que corte el flujo de orina un número de veces determinado cada vez que hace pis.

EJERCICIOS PARA AUMENTAR LA CAPACIDAD DE LA VEJIGA
– Cuando el niño tenga ganas de hacer pis irá al cuarto de baño y se sentará en la taza aguantando un rato sin hacerlo. (Al principio bastará con 30 segundos para luego ir aumentando el tiempo).
– Una vez que el niño empiece a orinar se le obligará a contener la orina varias veces. Al principio bastará con una vez para luego ir aumentando dos, tres o más veces.
Estos ejercicios se harán dos veces al día, una vez por la mañana y otra por la tarde.
– Una vez a la semana se medirá la capacidad máxima de la vejiga. (Hoja que se adjunta con las instrucciones).
– Diariamente se hará el control de las veces que el niño va al cuarto de baño. (Hoja de “Control Semanal”).

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INSTRUCCIONES A SEGUIR PARA MEDIR LA CAPACIDAD MÁXIMA
1.- Cuando el niño llegue, por la tarde, del colegio, se le pide que nos avise cuando tenga necesidad de orinar.
2.- En este momento, se anota la hora, en la primera casilla.
3.- Inmediatamente después de orinar, se le da a beber 1/2 litro de agua, en vasos, en un período máximo de un cuarto de hora.
4.- A continuación, se le pide al niño que avise cuando vaya a orinar.
5.- Cuando orina esta vez, se anota la hora por segunda vez, y también el volumen, que se habrá registrado en un frasco graduado.
6.- Se repite esto último la vez siguiente en que el niño vaya a orinar; es decir: se anota por tercera vez, y se registra y anota, por segunda vez, la cantidad de orina.
Primera vez Segunda vez Tercera vez
Hora en que orina:
Volumen registrado:

En ocasiones el niño puede pretender también que llamar la atención de los padres, posiblemente por algún problema emocional provocado por circustancias que se den en el entorno del niño: cambio de vivienda o de escuela, separación de los padres o la llegada de un hermanito.

Como siempre cualquier duda, consultad con vuestro médico o especialista de confianza.