Libro:En busca de la Felicidad (Dennis Prager)

Nuestro amigo Carlos, nos envía estos párrafos del libro “En busca de la felicidad”, y creemos que puede resultaros interesante para todos los que visitáis nuestra web.

El síndrome de la baldosa que falta.

“El ser humano tiene la tendencia a sabotear su propia felicidad, y una de
las maneras mas comunes y efectivas es la de buscar la minima imperfeccion
hasta en los escenarios mas hermosos.

Esta tendencia se demuestra con facilidad. Sim miramos un suelo donde
falta una baldosa, lo mas probable es que nos centremos en la baldosa faltante.
De hecho, cuanto mas bello sea el suelo, mas nos concentraremos en la
baldosa faltante y esto afectara a la belleza del resto del suelo.

En lo que se refiere a las viviendas, o a cualquier otra cosa material,
concentrarse en los detalles puede ser algo deseable. No queremos que un
medico pase por alto el mas minimo detalle, ni que un constructor deje por
fuera una sola baldosa. Pero lo mas deseable e incluso necesario en el
mundo fisico puede resultar muy destructivo cuando se aplica al mundo
emocional. Los suelos pueden ser perfectos, mas no la vida. Siempre habra
baldosas faltantes en la vida, incluso cuando no las haya, siempre
podremos imaginar una vida mas perfecta, y por consiguiente, imaginar que falta una
baldosa.

Adverti esta tendencia a concentrarnos en lo que falta en dos ocasiones
especiales.

La primera vez que aprendi sobre este sindrome fue con mi amigo Joseph
Telushkin. Ambos teniamos cerca de treinta anos, eramos solteros y
soliamos hablar de mujeres y de citas con frecuencia. El tema mas recurrente era
nuestra búsqueda del rasgo mas importante en una mujer. Yo estaba
realmente obsesionado con descubrir ese rasgo.

Generalmente, despues de una cita
llamaba a Joseph para contarle cual era mi descubrimiento mas reciente.
Despues de la primera cita era la personalidad, en la siguiente era la
atraccion fisica, despues la inteligencia, despues los valores y asi
sucesivamente.

“Joseph ayer llegue a ver cual es el rasgo mas importante que debe
buscarse en una mujer” y le anunciaba cual era.

Una noche despues de anos de esta
busqueda tonta, Joseph me abrior los ojos. Me disponia a decirle cual era
el famoso rasgo cuando me detuvo, “Dennis, no me lo digas. Se exactamente
lo que vas a decirme” . ” Como puedes saberlo? Ni siquiera conoces a la
persona con la que sali”.
” No importa, me vas a decir que la cualidad mas importante en una mujer
es aquella que no tenia la persona con quien saliste anoche”.

Me senti avergonzado de que estuviera en lo cierto. De inmediato note que
durante años habia afirmado que el rasgo mas importante era cualquiera del
que careciera la persona con la que salía. Por lo tanto, no debia
sorprenderme que no pudiera encontrar una mujer para casarme. Puesto que
ningún ser humano puede poseer todas las cualidades, a toda mujer, por
definicion, le faltaba el rasgo más importante. Si realmente deseaba
encontrar una mujer y valorarla, me hallaba en un ciclo de permanente
destruccion.

…/…

La segunda vez que percibí esa tendencia fue cuando un hombre calvo me
dijo, “cuando entro en una habitacion lo unico que veo es gente con
cabello”. Pobre hombre. No sabe que poco significa su calvicie para los
demás. Se sorprendio al saber que aquellos de nosotros que no sufriamos de
este problema no nos fijamos en los hombres que pierden su cabello e
incluso ni siquiera lo notamos.
Quienes no somos calvos no creemos que esto sea tan importante para
nuestra felicidad como lo cree quien sufre de calvicie. …/….

El sindrome de la baldosa que falta nos persigue a todas partes. Si
tenemos sobrepeso, vemos estomagos planos y personas fisicamente perfectas. Si
sufrimos de acne, lo unico que veremos son pieles perfectas.

Hay todavia otra manera de hacernos infelices a nosotros mismos y a los
demas. Esta en la naturaleza humana el concentrarse en lo que falta y
considerarlo el rasgo mas importante. A menos de que aprendamos a
concentrarnos en lo que realmente tenemos, terminaremos obsesionandonos
por las baldosas faltantes y permitiremos que se conviertan en obstaculos
insuperables hacia la felicidad.

Que hacer?
Para superar efectivamente el sindrome de la baldosa faltante, es
necesario:
1.- Reconocer la importancia que puede tener la percepcion de la baldosa
faltante en nuestra vida.
2.- Identificar con la mayor precision posible cual es la baldosa
faltante.
Estos nos permitira concentrarnos en que es lo que nos preocupa o lo que
creemos que nos preocupa.
3.- Determinar si esa baldosa es fundamental para nuestra felicidad, o si
no es mas que otro insaciable anhelo. ….

Obténgala, Olvidela o Sustituyala
Despues de haber determinado la baldosa que falta, usted puede hacer una
de estas tres cosas: Obtenerla, olvidarla o sustituirla. Si no hace una de
estas tres cosas, permitira que la baldosa faltante lo haga infeliz.

…/…

Consigala.
Pocos años despues de haber contraido matrimonio por segunda vez, empece a
sentir en lo mas profundo que echaba de menos algo importante en mi vida,
aun cuando estaba felizmente casado y amaba a nuestros dos hijos(de otros
matrimonios), deseaba tener otro hijo. Habia excelentes razones para no
tenerlo:mi esposa y yo teniamos mas de cuarenta anos, ya teniamos dos
hijos, y nos agradaban los viajes, la independencia y la libertad. Pero yo
no podia olvidarme de esa baldosa faltante…….

Olvídela.
Cuando me divorcie, mi hijo mayor tenia tres años de edad y su madre y yo
acordamos compartir su custodia. Desde un comienzo esto parecio ser lo
mejor para David, y once anos despues creo que puedo decir que fue la
mejor
opción. Pero nunca ha habido un momento que pueda decir que no senti dolor
cuando David me dejaba para irse con su madre. No estar con mi hijo todos
los dias era una verdadera baldosa faltante en mi vida. Y, a diferencia
del ejemplo anterior, en este caso era claro que no podia encontrar la
baldosa.

Por esta razon, me vi obligado a dejar de pensar en el tiempo que no
pasaba con David, a olvidarlo, y a disfrutar lo mejor posible el tiempo en que si
pasaba conmigo. Irónicamente, es posible que terminara pasando mas tiempo
con el que si hubiera vivido siempre a mi lado.

Sustitúyala.
Todos, conscientemente o no, hemos sustituido algo que nos hace falta por
otra cosa. Pienso en Leon Fleisher uno de los grandes pianistas del siglo
XX. Muy temprano en su carrera se vio afectado por una enfermedad que le
impedia tocar con la mano derecha. Dado que los mejores medicos fueron
incapaces de ayudarlo, cambio de carrera y se dedico a ensenar a dirigir
orquestas……. …./…”

El temor al dolor.
“Comparar la diversion con la felicidad, como hemos visto, tiene muchas
consecuencias negativas. Una de sus peores consecuencias es la de reforzar
la creencia de que si deseamos ser felices, debemos evitar el dolor.
Despues de todo, si la diversion lleva a la felicidad, el dolor debe
llevar a la desdicha.
Nada podría alejarse más de la realidad. Todo lo que lleva a la felicidad
implica dolor………./….”